- Claudia Corrochano

- 11 feb 2020
- 3 Min. de lectura
El zapatero de mi barrio cumple una función necesaria en la sociedad, ¿quién si no te arreglaría las tapas de unos tacones cuando después de una larga noche de fiesta las pierdes?. Pero no solo realizan este tipo de acciones, también hace agujeros en el cuero, como por ejemplo en los cinturones, cose los cueros abiertos, crea plantillas para los zapatos y abrillanta y pule los zapatos. Los zapateros que se encuentran en los barrios siguen ejecutando el trabajo que en muchos casos efectúan las máquinas de hoy en día, pero aún existiendo máquinas que realicen la misma función siempre preferimos un trato cara a cara con el trabajador, y tenemos la ventaja de explicarle cómo queremos exactamente la ejecución del trabajo. Nos da un servicio que pocas personas pueden hacer actualmente, debido a que no es común que una persona sepa coser cuero o cambiar las tapas de unos zapatos de forma tan perfecta que nos dure bastante tiempo. Además los bolsos también tienen repercusión en este negocio, ya que es capaz de arreglarlos, o bien cambiar las cremalleras yo la tira de una parte del bolso que se ha descosido trabajando con todo tipo de pieles delicadas. La mayoría de las personas saben coser un pequeño roto en las camisetas o meter un bajo pero no saben tratar los diferentes tipos de pieles ni coser un bolso de cuerpo o ante. Además normalmente también saben ocupan parte del oficio de un cerrajero, sabiendo crear copias de llaves. Y este es el valor que el zapatero aporta, realizar el trabajo que la gran parte de las personas no saben realizar, ¿para que comprar otro bolso u otros zapatos si el zapatero nos lo puede solucionar?
Además de esto muchos de ellos diseñan zapatos a medida y bolsos a gusto del consumidor, esto crea un gran valor para la sociedad, debido a que podemos crear un bolso y unos zapatos a nuestra imagen, y esto no te lo dan las zapaterías como puede ser "MaryPaz" o "Lola Rey".
La organización de la empresa consta de una persona, el propio zapatero, cumpliendo la función de ser quién aporta el dinero a la empresa, las normas, su forma de trabajo y lo que él mismo gana y cobra, es decir, él es el representante de él mismo, es quién decide todas las acciones que se van a llevar a la práctica en el negocio.
En cuanto a su estructura, el personal está formado por él mismo, él es el dueño y también el trabajador de su empresa, es quien lleva la agenda de la zapatería, es decir, quien da un trato cara a cara con el cliente, quien arregla los zapatos, quien cambia las cremalleras, quien arregla los bolsos y muchas tareas más.
Para realizar su actividad necesita un establecimiento, necesita material como es el cuero, las tapas de los zapatos, cremalleras, betún, etc. También necesita herramientas específicas de los zapateros como son: los escarificadores, hierros de lujar, flejes, manoplas, tirapiés, mandil...
También son necesarias máquinas simples para realizar el trabajo básico.
Y no nos podemos olvidar del sistema de administración, es decir, llevar un seguimiento de las cuentas y contra con un listado de precios.
El marketing es algo esencial en cualquier negocio, y en este tipo de negocios como es un zapatero de barrio se resume al “boca en boca”, es decir, si un vecino queda contento con el trabajo realizado por el zapatero recomendará a este al resto de vecinos, familia, amigos… En definitiva el uso de las relaciones públicas, que al final es lo que llama la atención del consumidor, esto es, que si a tu hermana y a tu madre el zapatero le ha realizado bien el trabajo tú automáticamente confiarás en él y también dejarás en sus manos los arreglos que tengas que realizar.
En estos negocios se ve el valor que ocupan las relaciones públicas hoy en día, la confianza, la fidelidad a los nuestros y lo que eso conlleva, es decir, el darse a conocer, en este caso mediante una comunidad de vecinos haciendo que la gente se fíe de del zapatero a ciegas por el buen servicio prestado a personas que ya han consumido anteriormente en el negocio del zapatero.